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¡Hola a todos! Recientemente participé en un proyecto aquí en Kenia de la ONG de optometría de la cual soy miembro (Visió Sense Fronteres). Fue la primera vez que formaba parte activa de una campaña en África y era algo de lo que tenía ganas desde hacía tiempo. Para los que no lo sepáis, y como ya contamos aquí, tanto Edu como yo trabajamos en Kenia de ópticos-optometristas.

La campaña se llevó a cabo el pasado 22 de Mayo y consistió en revisar a varios pacientes que fueron operados por la misma ONG en Febrero de este año.

Como digo, en Febrero un grupo de oftalmólogos y ópticos-optometristas españoles vinieron a Kenia y operaron, durante 6 días, a más de 200 pacientes de cataratas. Las cataratas son opacidades del cristalino (la lente natural del ojo) que reducen la visión, y es muy común en zonas donde la luz solar es muy intensa. Es sencillo de tratar pero solo si hay medios para ello, lo cuál no siempre pasa en Kenia. Las operaciones se llevaron a cabo en Kajiado y en Narok, ambas en ‘Maasailand‘, al sur del país

*Por dar una breve explicación, en Kenia hay varias tribus y cada una de ellas pertenece a una región concreta del país en la cual es mayoritaria. En el caso de los masais son las tierras al sur del país, al sur de la capital Nairobi.

“Esta ONG suele venir a Kenia una vez por año desde hace tiempo y llevan a cabo campañas en diferentes condados cada vez que vienen”

Durante seis días, con un trabajo que puedo imaginar que fue durísimo e intenso, estos cracks operaron a ¡¡231 pacientes!! Con jornadas sin descanso que a veces se alargan hasta el anochecer. A ésta yo no pude acudir, pero un par de meses después la presidenta de la ONG me llamó desde España y me explicó que a los operados de cataratas es necesario revisarlos 3 meses después de la operación para ver cómo iban y por si alguno pudiera necesitar gafas para mejorar, así que me pidió si yo podía hacer las revisiones.

Por supuesto dije que sí, aunque estaba totalmente “solo ante el peligro” pues no venía nadie desde España esta vez y no sabía muy bien como iba a ir la cosa. Suerte que estos dos años trabajando aquí me han dado una incalculable experiencia, tanto en optometría como en atender y tratar con pacientes locales y conocer sus costumbres, cultura, las diferentes tribus y algo de su idioma.

Ayudé en lo que pude en la organización, siguiendo las instrucciones que me dieron y con la ayuda de un miembro de una ONG local que ayuda a la nuestra en Kenia, con la logística, contactos, etc. Gracias a ésto pudimos concretar la fecha y lugar para Kajiado: el 22 de Mayo, en el Hospital de Kajiado, el mismo lugar donde se hicieron las operaciones.

Os cuento un poco como fue la revisión de Kajiado junto con algunas fotos que hice.

La revisión

Las semanas previas, los oftalmólogos del “Kajiado County Referral Hospital”, se encargaron de llamar y citar a los pacientes operados. De 89 solo confirmaron 32, y finalmente yo revisé a 23. El motivo de tan baja asistencia (lo cual esperábamos) es la dificultad que tienen muchos para venir al hospital. Todos los operados son pacientes sin recursos económicos y muchos venían de zonas remotas, seguramente a gran distancia del hospital, y dado el estado de las carreteras en Kenia, no es fácil hacer un viaje así.

Así las cosas, pudimos atender perfectamente a los que vinieron. He de destacar que no estuve solo, si no que tuve la ayuda, vital como explicaré luego, de un buen amigo mio masai con el que trabajé durante mi primer año en Kenia. Se llama Lemayian y era vendedor de una de las ópticas donde suelo trabajar. Lemayian se ofreció en todo momento a venir a ayudar, pues él es de Kajiado, de hecho vive bastante cerca del hospital, en Isinya. Se lo pedí por favor porque yo sabía que los pacientes eran en su mayoría gente mayor, sin estudios y de zonas remotas, por tanto muchos no hablarían inglés.

Con Lema

Y así fue, ¡el 80 % de los revisados no hablaba nada de inglés! así que si no llega a ser por ‘Lema’ no se que habría sido de mí, literalmente no podría haber hecho mucho, pues necesitaba saber como se sentían tras la operación, que quejas tenían, etc. Lema me hacía de intérprete en cada anamnesis, algo de incalculable valor clínico, y también me ayudo a tomar agudezas visuales y anotar mis prescripciones tras el examen, junto con los datos del paciente (teléfono, edad, etc…). Una vez terminábamos con cada paciente, él les explicaba a ellos o a sus acompañantes, en lengua masai, que los llamaríamos para entregarles las gafas, sólo a aquellos que notaban una mejoría significativa con ellas.

De todos los pacientes que revisamos, 5 mejoraban mucho en lejos con la graduación, y prescribimos 9 gafas de lectura. Dado que la mayor parte eran mujeres de más de 80 años que no sabían leer y no usaban visión en cerca, no fue necesario en estos casos la entrega de gafas de cerca. Se entregaron también algunas gafas de sol para los que se quejaban de sensibilidad a la luz.

Midiendo agudeza visual

Aunque no fueron muchos pacientes, no hubo descanso desde que empezamos y terminamos cansados, ya que además salimos de Nairobi a las 6.30. Eso sí, los dos bastante contentos de haber podido ayudar un poco a ver mejor a gente que no se puede permitir ni siquiera una gafa de cerca. Para mi amigo fue además una buena oportunidad de servir a sus vecinos y hacer algo útil por su comunidad.

Una vez en casa, pasé los datos recopilados a un excel para determinar quién necesitaba gafas y quién no. Tras seleccionar algunas monturas que la ONG trajo en visitas anteriores, las mandé a nuestro jefe, el dueño de las ópticas para las que trabajamos, que nos cedió las lentes gratis y las montó. Una vez montadas, Lema las recogió en Nairobi, las llevó al hospital y llamó a cada paciente para que pasaran a recogerlas allí.

La verdad es que es una buena experiencia, usar tus conocimientos para ayudar, aunque tengas la sensación de que haces poco, quizá para ellos es un mundo. Por lo general, los pacientes fueron muy agradecidos conmigo aunque también notas la frustración de alguno de ellos pues aun tras la operación la visión a veces no mejora mucho y es gente mayor con varios problemas de salud aparte de lo visual.

Sin duda, repetiré en cuanto tenga oportunidad.

Si queréis venir para participar en alguna campaña, ya sea de optometría o algún voluntariado, no dudéis en poneros en contacto con nosotros y os ayudaremos en lo que podamos.

¡Saludos!

Etiquetas: cataratasKeniaONGoptometriasaludvoluntariadovoluntario
Juan Carlos Ceballos

El autor Juan Carlos Ceballos

Buscador de experiencias auténticas, nuevas culturas y gentes. Óptico-optometrista ejerciendo en Kenia, y sevillano. Aficionado a la fotografía con la que intento mostrar mi visión del mundo.

2 comentarios

  1. Hola me encantaría informarme sobre la colaboración y poder echar una mano en todo lo posible. Estoy en el último año de Optica y me apasiona vuestro proyecto . Anteriormente he realizado otros voluntariados con asociaciones pero a nivel nacional. Un saludo y gracias por su tiempo.

    1. Hola María Jesús, gracias por tu comentario! y ánimo con ese último año de carrera! Pues la ONG de la que soy miembro viene a Kenia bastante, generalmente una vez por año, y también a otros países africanos. Mírate el enlace a esa ONG que está en el post, y puedes contactar con ellos y así estar atenta a próximos proyectos, que es cuando solicitan ópticos. Aparte de ésta, hay otras 2 o 3 ONG´s de optometría conocidas, como Cione Ruta de la Luz o Iluminafrica. Esperamos que puedas venir pronto a Kenia! no dudes en preguntarnos si alguna vez vienes por aquí. Un saludo!!

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