¡Nos vamos pal’ Kilimanjaro!

Seguimos con una nueva aventura que ya son palabras mayores, esta vez en forma de entrevista. El entrevistado se llama Sergio, un chico de Barbastro que nos visitó estos pasados días de Navidad y con el que pasamos la Nochevieja aquí en Nairobi. Durante la cena estuvimos hablando sobre su recién acabada ruta a la cima del Kilimanjaro y grabé la conversación para posteriormente hacer esta interesante entrevista.

Vamos a por ello.

1) ¿Hace frío en la cima? ¿Cuántos grados? ¿Qué ropa usaste para protegerte del frío?

En la cima hace muchísimo frío, alrededor de -20 ºC. El día que yo alcancé la cumbre había niebla además, que debido a las temperaturas bajo cero, era niebla engelante por lo que sobre la ropa que llevaba se me formó una capa de hielo. Es la primera vez que experimenté esas temperaturas; nunca he tenido esa sensación de frío, y eso que soy de la zona de los Pirineos, montañosa y fría. Era tal el frío en las cotas altas que el agua de la cantimplora se congelaba, pero pude beber sin problema. Es peor el caso de aquellos que lleven una mochila tipo Camelback, ya que en este caso la cosa se dificulta porque se congela el tubo que se usa para beber.

En cuanto a la ropa, es importante ir bien equipado. Yo llevé ropa adecuada, pero dado que la ruta asciende bastantes metros (de 1860 a 5892 metros), no es lo mismo las primeras rutas que la última cuando alcanzas la cima. Resumiendo, en las dos primeras etapas llevaba pantalón largo y a veces hasta manga corta, pero ya en las últimas llevé mallas térmicas y un pantalón cortavientos y resistente al agua y en la parte de arriba llevaba camiseta térmica, camiseta de manga larga normal, forro polar más un plumas. Aparte de todo esto un gorro y la capucha.

Donde más frío pasé es en los pies, pero aun así pude andar bien todo el rato. Llevaba dos calcetines, uno fino y otro especial para el frío.

2) ¿Conoces las rutas que hay? ¿Cuál hiciste tú? ¿Era dura técnicamente?

Sí, hay varias, pero las más famosas son 2, las conocidas como ‘ruta de la Coca Cola’ (ruta Marangu) y la ‘ruta del whisky’ (ruta Machame). Yo hice la de la Coca Cola, que se llama así porque esta bebida es suave y fácil de hacer, en contraposición al whisky, que es una bebida más elaborada y dura.

La de la Coca Cola es la más sencilla de hacer, y la más barata, siendo por esto también la más frecuentada. No es excesivamente dura, pero tiene buenas pendientes que completan un importante desnivel durante días. Todo esto, junto con el problema añadido de la altitud, hace que no sea tan sencillo y provoca que habitualmente más de uno tenga que abandonar la ruta.

3) ¿Notaste algún síntoma del mal de altura?

Realmente no, pero porque se siempre se lleva a cabo un proceso de aclimatación, que consiste básicamente en subir progresivamente y sin prisas, pole pole, como dicen los kenianos en swahili. Lo mejor es subir a ritmo relajado y haciendo las etapas tal cual recomiendan, a no ser que tengas buena forma física o experiencia en montaña, que puedes acortar las etapas o hacer alguna de las otras rutas que comenté antes, todas ellas de más dureza.

Aparte de ir poco a poco, también se necesita beber abundante líquido, unos 4 o 5 litros diarios. Yo no llegué a esas cantidades, pero casi prácticamente. Bebía bastante té durante el desayuno, almuerzo y cena, que sumado a lo que iba bebiendo durante la caminata hizo que fuera bien hidratado en todo momento.

Yo lo único que noté más inusual fue cuando me acostaba por las noches, que notaba el pulso muy marcado en mi cabeza y era muy molesto. No había experimentado nada así en mi vida. Como curiosidad respecto a la altitud, en la última etapa, ya casi rozando los 5000 metros, me notaba mucho más cansado y me tenía que parar más a menudo, debido a la falta de oxígeno a tal altura.

4) ¿Cómo se hace la llegada a la cima?

La última etapa, en la que se corona la cima, se empieza a medianoche, con la idea de tener suficiente tiempo para alcanzar la cima y disfrutar del amanecer, que por esta zona del planeta es alrededor de las 6 y media de la mañana durante todo el año. Da tiempo a llegar sin agobios, yo subí algo más rápido de lo normal y tuve que esperar media hora a que amaneciera.

Iba equipado con un frontal, para iluminar la ruta, y como ya dije antes, abrigado hasta la médula, pues es de noche a más de 5000 metros de altitud y el frio es brutal. Esta etapa, aunque no son muchas horas, tiene unas pendientes serias, incluso para alguien con experiencia en montaña. Debido a la oscuridad, el frío y la falta de oxígeno, es un tramo duro de hacer, pero la motivación de alcanzar la cima puede con todo.

5) Una vez que llegaste a la cima, cuéntanos que te encontraste, cómo son las vistas, si hay nubes que impidan ver el paisaje, etc.

Las vistas desde la cima con los primeros rayos solares son impresionantes, como podéis ver en la foto de abajo. Al llegar había niebla, pero al poco de salir el sol por el horizonte la niebla se disipó rápido y se podía ver unas vistas desde la cima que no volveré a ver en mucho tiempo, junto a un amanecer africano espectacular. Ya solo por esto merece la pena la paliza.

 

6) ¿Cuántos días en total te llevó desde que saliste de Nairobi?

Lo primero que tuve que hacer fue ir de Nairobi a Arusha, ya en Tanzania, por carretera. No está excesivamente lejos y se llega bien en una mañana. Pasé la noche allí y al día siguiente viajé a Moshi, un pueblo no muy lejos de Arusha, justo en la base del Kilimanjaro, cerca de la puerta de entrada al parque desde la cual empieza la ruta que yo hice.

A partir de este momento son 3 días de subida hasta el tercer campamento, que es el último que hay, y luego la subida a la cima que se empieza a medianoche. Una vez alcanzada la cima y después de estar un rato allí disfrutando de las vistas, haciendo fotos, etcétera, lo normal es bajar de seguido al segundo campamento, pero yo seguí más de la cuenta y bajé al primero porque se me da bien descender. ¡Hice 35 kilómetros ese día! Al día siguiente ya vas desde el segundo campamento a la base, a la entrada del parque

Resumiendo, siguiendo un ritmo normal, lleva 5 días en completar la subida y la bajada.

7) ¿Quiénes te acompañaban? ¿Había mucha gente aparte de vosotros?

En mi caso, aparte de mí, éramos cinco, mi guía, dos porteadores, un cocinero y un camarero. Digamos que esto es lo normal y según tengo entendido es obligatorio ir acompañado. Ellos te llevan la mochila, te cocinan y te asisten en todo momento, tanto en los refugios como en ruta.  Yo solo llevaba una mochilita pequeña, con crema solar, agua… es decir lo esencial que cada uno necesite.

En cuanto a si había mucha gente, yo por mi parte no vi un agobio de gente durante las rutas, no sé cómo será en épocas de temporada alta (julio, agosto, septiembre, enero y febrero). El primer día fuimos solos porque salimos algo tarde, pero el resto de días tampoco es que hubiera muchísima gente, incluso había muchos momentos que caminábamos solo yo y mi equipo. Sí que es cierto que dado que cada uno lleva un equipo de cinco personas puede dar la sensación de que hay bastante gente en la montaña en determinados momentos.

8) Háblanos un poco de cómo son los refugios, cuántos erais en cada uno, si estaban en buenas condiciones, equipamiento…

Los refugios en esta ruta están muy bien, muy completos. Todos tenían baño, y también agua corriente, menos el último. El primero y el segundo son cabañas donde compartía espacio con 6 personas. En el primero dormí solo, no compartí con nadie, aunque supongo que esto no es muy común. El tercer campamento era diferente, era como una cabaña grande donde había varias habitaciones con literas y en las que cabían 10 personas en cada una, aunque en mi caso éramos solo cinco personas compartiendo cuarto ese día.

En todos los campamentos los guías y porteadores dormían en una zona específica para ellos, separada de nosotros.

9) ¿Qué momento de la ruta disfrutaste más y cuál menos?

Evidentemente el que más me gustó fue cuando alcancé la cima, de madrugada esperando al amanecer. Momento único y con un simbolismo especial por ser el techo de África, que hace que te sientas ‘el puto amo’. Una sensación brutal; hacía mucho tiempo que no tenía un subidón así.

Lo que menos me gustó diría que fue la hora de irse a dormir cada noche, especialmente en los refugios más cercanos a la cima (el último está a 4700 metros). Debido a la altitud, el frío y el pulso en la cabeza que comenté antes, me costaba dormir pero bueno, nada importante. Con buena ropa y con el cansancio acumulado de todo el día al final se duerme.

10) Por último, ¿lo recomendarías a alguien?

Totalmente, lo recomiendo a ojos cerrados. Es una experiencia increíble, y más si te gusta la montaña, porque va a ser algo muy positivo.

Antes de acabar, que no lo he mencionado antes, es importante comentar el tema de las propinas, que son obligatorias, y hay que preverlo para llevar suficiente cash encima a la hora de acabar y poder pagar a cada miembro de tu equipo.

En KaribuKenia os asesoraremos para que no tengáis ningún problema y podáis coronar la cima con éxito. Si después de leer la entrevista os ha quedado alguna duda, podéis preguntar en los comentarios y os resolveremos las dudas.

Entrevista realizada por Juan Carlos Ceballos

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